Una parte importante de nuestros clientes son taxistas, y profesionales del transporte con vehículos ligeros, y como siempre, sus problemas son los nuestros por eso estamos pendientes de lo que finalmente decide el Gobierno con el incremento de la fiscalidad sobre el Diésel, lo que afectaría a los 13,03 millones de conductores. En nuestro país, el 57 por ciento del parque circulante de vehículos utiliza este combustible.

La subida de precios del gasóleo y su equiparación con la gasolina –subiría 14,3 céntimos el litro- supondría, recaudar 777,7 millones de euros más en impuestos. Para el bolsillo de los consumidores se traduciría en pagar 736 euros en carburante en lugar de los 670 euros actuales, un 9,8 por ciento más.

Este impuesto no afectaría a los profesionales del transporte, el problema de este escenario es que la bonificación del gasóleo de uso profesional solo beneficia a vehículos para el transporte de mercancías con un peso igual o superior a 7,5 toneladas -lo que incide sobre grandes transportistas-, así como aquellos vehículos ligeros para este fin con autorización preceptiva y los taxistas con las preceptivas autorizaciones y taxímetro.

Ello dejaría fuera a los autónomos fuera de estos colectivos que utilizan el vehículo para su actividad, así como aquellos taxistas y repartidores que no están bajo este régimen bonificado del gasóleo de uso profesional, y que suman más de 130.000 profesionales,

El sector del taxi también teme la subida del diésel. Para empezar, porque dejaría fuera a un buen número de taxis rurales. Unos 5.000 profesionales, según fuentes del sector. «Va a tener un impacto considerable sobre el bolsillo de los taxistas, porque, aunque se está produciendo una transición hacia otro tipo de combustibles, todavía hay aproximadamente un 30% de coches diésel circulando por las ciudades. Y no todos están inscritos en el diésel profesional», señala Jesús Fernández, vicepresidente de la Asociación Nacional del Taxi (Antaxi). En el caso de las Vehículos de Turismo sin Conductor (VTC) como Uber o Cabify, el alza les afectaría de lleno.

Esperamos que esta medida finalmente no llegue a los Presupuestos Generales del 2019, con los vaivenes que día a día da el Gobierno cualquier cosa podemos esperar, lo que esta claro es que esta medida perjudicaría gravemente a los usuarios de vehículos diesel y sobre todo a transportistas de vehículos ligeros como los taxistas.

Continuaremos informando de las novedades que se sucedan este asunto de gran interés para nuestros clientes.