Tras un taller monográfico en nuestro Colegio Oficial de Gestores Administrativos, acerca de las herramientas de control y mejora de la rentabilidad, pasamos a detallaros los aspectos que nos han parecido más interesantes de cara a las actividades que gestionamos desde este despacho.

En 2009, año negro de la crisis económica, de la que, por cierto, no acertamos a salir, multitud de empresas entraron en concurso de acreedores, achacando tales resultados precisamente, a la crisis. Sin embargo, un análisis pormenorizado de sus resultados en ejercicios anteriores, ya permitía observar que algunas de estas empresas llevaban cayendo ya hacía, al menos, tres años.

Es el análisis de la cuenta de Pérdidas y Ganancias la que nos da una radiografía global de la salud de la empresa, y nos permite actuar como cirujanos de precisión, dando un correcto diagnóstico y proponiendo las medidas que permitan mejorar o incluso salvar a la misma.

Para ello, debemos invertir una parte de nuestro tiempo en reunirnos con nuestro gestor, facilitar la documentación y los datos a tiempo, de manera fidedigna, para que podamos ofrecer una fotografía exacta de la empresa, y a partir de ahí, tomar las medidas adecuadas para el desarrollo de estrategias y sinergias que optimicen la rentabilidad de nuestra compañía.

¿Se han preguntado alguna vez por qué empresas que facturan millones de euros anuales obtienen beneficios exiguos? Quizás no es tan fácil como pensar que hay que vender más. Debemos olvidar esa premisa. No por vender más vamos a obtener un mayor beneficio. En ocasiones, muy al contrario. Hay que vender más de aquello que es más rentable y hay que pensar, incluso en reducir ventas de aquello que es menos rentable o que, al contrario, nos cuesta dinero.

Os invitamos a hacer una reflexión: ¿Qué sistema de costes estoy aplicando a mi negocio en este momento? Porque sabemos que la contabilidad de costes no es sencilla. No resulta fácil registrar, contabilizar y ajustar cada uno de los costes al producto. Pero tampoco es imposible. Conforme se avanza en la contabilidad de costes, el margen de error que va quedando es cada vez menor, y nos ayuda, en definitiva, a conocer en profundidad nuestra propia empresa.

Al final del camino, “levantar la persiana” tiene que resultar lo más rentable posible. Y, ¿Qué significa “levantar la persiana”? Asumir, de entrada, una serie de costes, directos, cual es la mano de obra, e indirectos, como alquileres, consumos (luz y agua), amortizaciones…

Eso sí: en todo este proceso no debemos perder el norte de lo que pretendemos. OBJETIVO: BENEFICIOS