La subida representa alrededor de un 8%, subida tremenda, la mayor en 30 años. Tremenda pero necesaria para los trabajadores. Lo que hay que cuestionar es la carga social para las empresas en un momento todavía crítico de la economía.

 

Se ha tratado de una negociación de cariz político entre los dos grandes partidos del país para poder sacar adelante la reducción del déficit público pactada con la UE ,y que sienta las bases para la posterior aprobación de los presupuestos generales del Estado.

 

En el mismo documento se contempla una posible nueva subida para 2018, hasta los 800 €, y la pretensión es acabar la legislatura en 950 €. Mucho parece… Y sin duda va a redundar en una menor competitividad de las empresas.

 

Los sindicatos han protestado, ya que ven usurpado su papel en el diálogo social por PP y PSOE. Pero señores, si llevamos cuatro años calladitos, ¿qué esperamos? Además, bastante bueno para el país es ya que hayan sido capaces de negociar esta medida como para que haya que pedirles, encima, permiso. Pues eso, que han convocado movilizaciones porque lo aprobado no culmina sus expectativas. Para el 15 y 18 de diciembre. Veremos el grado de participación ciudadana.