El contrato para la Formación y el Aprendizaje ha supuesto desde su lanzamiento un espaldarazo para las pymes y microempresas por varios motivos:

 1)      Fomentan el empleo juvenil, que es el que se encuentra en una situación más crítica.

2)      Ayudan  a la integración laboral de jovenes sin formación o con formación no adecuada a las demandas del sector productivo.

3)      Representan un ahorrro muy importante para la Empresa (100% de las cuotas de la Seguridad Social.

 Ahora, bien,  como todo, tambien tiene sus inconvenientes:

 No esta concebido como una alternativa de mano de obra barata, por ello, es imprescindible conocer sus ventajas y sobre todo sus condicionantes:

 La formación vinculada al contrato hay que proporcionarla, tanto en la parte teorica (también está subvencionada al 100%) como en la práctica. Por ello, el salario que el trabajador deja de recibir (25% el primer año y 15% el segundo), es para que pueda adquirir esa formación, no para trabajar gratis.

 Por todo ello, en un pais, en el que prima la picaresca, no es extraño que a lo largo de estos años se haya hecho un uso no adecuado de este tipo de contratos, por ello, la Inspección de Trabajo está formando Inspectores y Subinspectores para revisar este tipo de contratos, y que tanto la documentación inherente a los mismos se adecue a la Normativa, como que en la práctica concurran las circunstancias que permiten las ventajas de este tipo de contrato.