El afán recaudatorio del Estado en estos últimos tiempos no conoce límites, ni siquiera el de la decencia. La venta de las licencias de taxi en el ojo del huracán. Los IRPS declarados con la licencia exenta por jubilación están en el punto de mira. En principio, recaban datos y estudian el caso. Posteriormente, si ven algo que no les parece convincente, envían una declaración paralela. En la mayoría de los casos, fundamentada en una ganancia patrimonial derivada de la transmisión del vehículo. Que es necesario que esta transmisión venga unida a la de la licencia para que la venta no esté sujeta a IVA, por la transmisión de la totalidad del patrimonio empresarial. Pero, seamos honestos y apliquemos un poco de cordura.

La buena noticia es que, por lo que vamos viendo, no siempre aciertan. Hay que analizar el caso en profundidad para poder presentar alegaciones.