A partir del próximo 1 de enero de 2016 se modifica el  Régimen Tributario aplicable a las Sociedades Civiles con personalidad jurídica y objeto mercantil. Estos dos requisitos es extraordinariamente sencillo cumplirlos:

La  personalidad jurídica se adquiere por el mero hecho de solicitar a la Administración Tributaria la asignación de un NIF.

El objeto mercantil ni siquiera excluye totalmente a aquellas actividades profesionales, que por tanto no tendrían objeto mercantil, creando dudas por la contradicción en las contestaciones a las consultas planteadas a la DGT hasta ahora sobre esta cuestión.

Por tanto, siguen existiendo dudas para muchas Sociedades con actividad profesional, que deberán decidir en los próximos meses que hacer con ésta.

Para todas las demás, en las que no existen dudas sobre su objeto mercantil, claramente empresarial, es necesario realizar un análisis de la misma, para determinar si es más sencillo la adaptación contable de la misma al nuevo impuesto, o bien proceder a la disolución de la misma.  Sería recomendable realizar este análisis dentro del primer trimestre natural del año, para que no haya errores en la presentación de los impuestos correctos.